domingo, 25 de enero de 2026

III DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

                                                                         Mt 4,12-23

Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:
«Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,
camino del mar, al otro lado del Jordán,
Galilea de los gentiles.
El pueblo que habitaba en tinieblas
vio una luz grande;
a los que habitaban en tierra y sombras de muerte,
una luz les brilló».
Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos».
Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.
Les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó.
Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.
Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

PESCADORES DE HOMBRES
El verbo pescar, si se aplica figuradamente, puede tener un significado negativo. Pescar a alguien puede significar engañarlo con engaños. Pero Jesús no lo dijo en ese sentido. A los apóstoles les dijo que serían pescadores de hombres, puesto que siempre ponía ejemplos y parábolas que ellos pudieran entender. 
Eran pescadores y entendían de pescar. Los apóstoles sabían de redes, de pescadores, de barcas, de tormentas, de viento a favor y en contra... y todo ello servía para enseñarles sobre la Iglesia, la predicación, la humanidad y la evangelización. 
Debemos ser pescadores de hombres nosotros también, colaborando en la misión de Jesús, siendo profetas y apóstoles, yendo siempre en pos de Jesús.

domingo, 18 de enero de 2026

II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

                                                            Jn 1,29-34

Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:
«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: "Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo". Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».
Y Juan dio testimonio diciendo:
«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: "Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo". Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

CORDERO DE DIOS
Juan nos dio testimonio de Jesús diciendo que era el Cordero de Dios. Un cordero, en una de sus acepciones significa persona mansa, dócil y humilde y esas cualidades son, por definición, de Jesús.
Nos dijo que fuéramos mansos y humildes como Él. Y, en su bautismo, el Espíritu se hizo presente en forma de una sencilla paloma. Y fue "luz de las naciones", como nos dice la lectura del profeta Isaías.
Seamos humildes puesto que esa cualidad debe ser una cualidad de los cristianos. Seamos sencillos, seamos luz, seamos santos como nos recuerdan hoy las lecturas de la Eucaristía. Buen propósito para la semana y para la vida. 

domingo, 11 de enero de 2026

SOLEMNIDAD DEL BAUTISMO DEL SEÑOR

 

 Mt 3,13-17

En aquel tiempo, vino Jesús desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara.
Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole:
«Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?».
Jesús le contestó:
«Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia».
Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz de los cielos que decía:
«Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».

BAUTISMO
Hoy es un día especial para recordar nuestro Bautismo. Aunque esté lejos en el tiempo, ¿sabemos qué día se celebró? Preguntemos a nuestros padres o a nuestros padrinos. Seguro que fue una gran fiesta.
Pero no nos quedemos solo ahí. Nuestro Bautismo nos hizo hijos de la Iglesia, miembros de un Pueblo único. Nos hizo partícipes del Bautismo de Jesús por lo que participamos de su ser sacerdote, profeta y rey.
Formar parte de la familia de Dios nos hace únicos. Somos sacerdotes porque podemos ofrecer nuestra vida; somos profetas porque anunciamos a Dios y somos reyes porque debemos gobernar nuestra vida según la voluntad de Dios. 

martes, 6 de enero de 2026

SOLEMNIDAD DE LA EPIFANÍA

  Mt 2,1-12

Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando:
«¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo».
Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y toda Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías.
Ellos le contestaron:
«En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta:
"Y tú, Belén, tierra de Judá,
no eres ni mucho menos la última
de las poblaciones de Judá,
pues de ti saldrá un jefe
que pastoreará a mi pueblo Israel"».
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles:
«Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo».
Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino y, de pronto, la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño.
Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.
Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se retiraron a su tierra por otro camino.

DE RODILLAS LO ADORARON
Es el día de la Epifanía, el día de la manifestación del niño Jesús a la humanidad. Eso celebramos hoy. De diferentes sitios del mundo vinieron a adorarlo los Magos.
Y al encontrarse con Él, de rodillas lo adoraron. Adorar es un verbo que se refiere a Dios.. Por lo que debían saber o intuir que aquel niño era, cuanto menos, especial.
De ahí sus regalos: oro, incienso y mirra. Dios y hombre, muerte y resurrección. Y un Dios que se hizo hombre para y por nosotros. 

domingo, 4 de enero de 2026

II DOMINGO DESPUÉS DE NAVIDAD

                                                                        Jn 1, 1-18


En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.
Él estaba en el principio junto a Dios.
Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.
No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.
El verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre viniendo al mundo.
En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no la conoció.
Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.
Pero a cuantos la recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.
Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo:
«Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo».
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado ha conocer.


VINIENDO AL MUNDO


En este segundo domingo de Navidad el evangelio nos habla de la venida de Jesús al mundo. Tanto fue su amor por nosotros, tantas eran sus ganas de darnos a conocer al Padre, su Misericordia y su Amor que se hizo uno de nosotros, a sabiendas de que no iba a ser fácil. 


Vino al mundo, siendo una de las verdades fundamentales de nuestra fe. La mayor y mejor noticia de la Historia de la humanidad, la que verdaderamente cambió el mundo. Viniendo al mundo, cambió radicalmente el corazón de muchas personas que hemos recibido gracia tras gracia.


A los que creemos en su nombre somos "porción del Señor, su pueblo glorioso", como nos dice el Eclesiástico. Su pueblo, que él se escogió como heredad, somos nosotros. Hagámoslo realidad con nuestra vida y obras.

jueves, 1 de enero de 2026

SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS, SOLEMNIDAD

                                                                        Lc 2,16-21

En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo hacia Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.
Al verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño.
Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores.
María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.
Y se volvieron los pastores dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho.
Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

MARÍA
No hace falta más. Decir María es decir dulzura, comprensión, misericordia, amor de Madre, presencia perenne. Decir maría es decir Madre.
Se la ha llamado la "omnipotencia suplicante", nombre precioso aplicado a la Madre de Dios. A Ella acudimos siempre, sabiendo que siempre está.
María, no hace falta decir más. 

lunes, 29 de diciembre de 2025

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA

  Mt 2,13-15.19-23

Cuando se retiraron los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
«Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».
José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta:
«De Egipto llamé a mi hijo».
Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo:
«Levántate, coge al niño y a su madre y vuelve a la tierra de Israel, porque han muerto los que atentaban contra la vida del niño».
Se levantó, tomó al niño y a su madre y volvió a la tierra de Israel.
Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes tuvo miedo de ir allá. Y avisado en sueños se retiró a Galilea y se estableció en una ciudad llamada Nazaret. Así se cumplió lo dicho por medio de los profetas, que se llamaría nazareno.


SAGRADA FAMILIA


En la Fiesta de la Sagrada Familia queremos recordar a todas las familias. Base y célula de la sociedad siempre será indestructible.


Jesús, María y José formaron ese armazón fuerte e intenso que nos llena a todos y al cual todos volvemos en un momento y otro de nuestra vida.


Porque sabemos que allí está nuestro refugio, donde siempre se nos entiende, donde siempre seremos. Pidamos por las familias.