LA PUERTA
La Conmemoración de los Difuntos es una solemnidad en la que podemos meditar sobre nuestra esperanza en que un día Dios nos llamará a su presencia.
Por eso la Iglesia intercede por nuestras hermanas y hermanos difuntos, rezando por ellos, haciendo sufragios y limosnas, pero sobre todo ofreciendo el mismo sacrificio de Cristo en la Eucaristía.
Para nosotros los creyentes, nuestros muertos no están definitivamente muertos, sino "sólo difuntos". Duermen el sueño de la paz mientras esperan que sus cuerpos sean transformados por la resurrección. La muerte física se ha convertido en una puerta que nos conduce al encuentro con Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.