miércoles, 13 de junio de 2018

NO MATARÁS

Mt 5, 20-26
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será reo de juicio.
Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano "imbécil", tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama "necio", merece la condena de la “gehenna” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo».

VETE PRIMERO A RECONCILIARTE CON TU HERMANO
¡Qué verdad es que si no amas a tu hermano poco podrás amar a Dios! Y es que el amor al prójimo está directamente relacionado con el amor a Dios. 
Y amar al prójimo como a uno mismo, no de otra manera. Amar con infinita paciencia y con exquisita ternura a todo hermano nuestro.
Y si en algún momento algún hermano tiene quejas contra nosotros, reconciliémonos con él y entonces podremos presentarnos ante Dios y amarle en plenitud. 



HE VENIDO A DAR PLENITUD

Mt 5, 17-19
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud.
En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley.
El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.
Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos».

SERÁ GRANDE EN EL REINO
Como nos tiene acostumbrados en el evangelio, la lógica de Jesús no es la lógica de los hombres. A aquel que nosotros consideramos grande, no lo es en el Reino. Y al revés.
¿Quién será grande en el Reino de los Cielos? Aquel que cumpla los preceptos y lo enseñe así a los hombres. Y se pueden enseñar de muchas maneras, también con el ejemplo.
Quizá en la era de las palabras lo que más necesitamos son modelos y ejemplos a seguir. Demos testimonio de Jesús, enseñando sus preceptos también con el ejemplo y seremos grandes en el Reino.


lunes, 11 de junio de 2018

QUE ALUMBRE A TODOS LOS DE CASA

Mt 5, 13-16
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielos».

QUE VEAN VUESTRAS BUENAS OBRAS
Jesús en una ocasión nos dijo que, para hacer el bien, nuestra mano derecha no supiera lo que hacía la izquierda. En el evangelio de hoy nos anima a ser luz para los hombres y que vean nuestras buenas obras.
Si lo primero es de alabar, pues el cristiano no hace el bien para que lo vean ni para recibir aplausos fáciles, lo segundo también, puesto que es una forma de mostrar a Dios al mundo.
Hacemos buenas obras por Jesús, porque Él así lo quiere, porque así le mostramos nuestro amor y seguimiento. Que en nuestras buenas obras los demás le vean a Él.




domingo, 10 de junio de 2018

SAN BERNABÉ

Mt 10, 7-13
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios.
Gratis habéis recibido, dad gratis.
No os procuréis en la faja oro, plata ni cobre; ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en una ciudad o aldea, averiguad quien hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en su casa, saludadla con la paz; si la casa se lo merece, vuestra paz vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volver a vosotros».

GRATIS
Hoy celebramos a san Bernabé y el evangelio nis recuerda la frase de Jesús "gratis habéis recibido, dad gratis". ¿Alguna vez nos hemos parado a pensar lo que hemos recibido gratis?
Son tantas y tantas cosas, tantas y tantas situaciones y personas que no tendríamos vida suficiente para agradecer a Dios tanto bien como nos ha regalado.
Seamos agradecidos y demos gratis a todos los que crucen en nuestro camino aquello que se nos ha dado gratis tan generosamente. 


sábado, 9 de junio de 2018

X DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 Mc 3, 20-35
En aquel tiempo, Jesús llegó a casa con sus discípulos y de nuevo se juntó tanta gente que no los dejaban ni comer.
Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, por que se decía que estaba fuera de sí.
Y los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: «Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios».
Él los invitó a acercarse y les hablaba en parábolas: «¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino dividido internamente no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa.
En vedad os digo, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre».
Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.
Llegan su madre y sus hermanos y, desde fuera, lo mandaron llamar.
La gente que tenía sentada alrededor le dice: «Mira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan».

TE BUSCAN
Después del tiempo de Pascua y de todas las Solemnidades del Señor que hemos celebrado volvemos, litúrgicamente, al Tiempo Ordinario.
Hoy el evangelio nos dice que la familia de Jesús lo buscaban porque pensaban que estaba loco. También los pensaban los demás. Hacía cosas extrañas y hablaba como nadie había hablado.
Busquemos a Jesús siempre, en cada  momento, en cada circunstancia de nuestra vida porque allí está, a nuestro lado. Y le encontraremos. Siempre. 


viernes, 8 de junio de 2018

INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

Lc 2,41-51
Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua.
Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedo en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.
Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo.
Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.
Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados».
Él les contestó: «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la cosas de mi Padre?».
Pero ellos no comprendieron lo que le dijo.
Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos.
Su madre conservaba todo esto en su corazón.

SU MADRE CONSERVABA TODO ESTO EN SU CORAZÓN
Hoy celebramos el Inmaculado Corazón de María, ese corazón de Madre en el que cabemos todos como hijos suyos, inmaculado como Ella.
Y allí lo conservaba todo, y allí están presentes todas nuestras necesidades para que María las presente a Dios.
Corazón de Jesús, Corazón de María. Madre e Hijo que nos aman. Madre e Hijo a los que siempre podemos acudir sabiendo que seremos atendidos. 

jueves, 7 de junio de 2018

SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Jn 19, 31-37
Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día grande, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran.
Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua.
El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis.
Esto ocurrió para que se cumpliera la Escritura: «No le quebrarán un hueso»; y en otro lugar la Escritura dice: «Mirarán al que traspasaron».

LE TRASPASÓ EL COSTADO
Hoy celebramos la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Una fiesta en la que recordamos la belleza que encierra el más grande de los corazones.
Y ese Corazón se nos ha regalado para vivir en él, habitar en esa morada suprema de Amor y Compasión. 
Seamos huéspedes habituales del Corazón de Jesús. Allí, donde hay tanto Amor que se diría el mismo cielo.