lunes, 27 de junio de 2022

TÚ, SÍGUEME

 Mt 8, 18-22

En aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de cruzar a la otra orilla.
Se le acercó un escriba y le dijo:
«Maestro, te seguiré adonde vayas».
Jesús le respondió:
«Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza».
Otro, que era de los discípulos, le dijo:
«Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre».
Jesús le replicó:
«Tú, sígueme. Deja que los muertos entierren a sus muertos».

TÚ, SÍGUEME

La razón de nuestra existencia es Jesús y una de las principales acciones que debemos hacer es seguirlo a donde quiera que vaya.

La Vida, con mayúsculas, nos pide que le sigamos haciendo Camino con Él. Y solo así llegaremos a encontrar la Verdad.

Que no estamos muertos, que la Vida nos llama. 

XIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 Lc 9, 51-62

Cuando se completaron los días en que iba de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros delante de él.
Puestos en camino, entraron en una aldea de samaritanos para hacer los preparativos. Pero no lo recibieron, porque su aspecto era el de uno que caminaba hacia Jerusalén.
Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le dijeron:
«Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo que acabe con ellos?»
Él se volvió y les regañó. Y se encaminaron hacia otra aldea.
Mientras iban de camino, le dijo uno:
«Te seguiré adondequiera que vayas».
Jesús le respondió:
«Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza».
A otro le dijo:
«Sígueme».
Él respondió:
«Señor, déjame primero ir a enterrar a mi padre».
Le contestó:
«Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios».
Otro le dijo:
«Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de los de mi casa».
Jesús le contestó:
«Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás vale para el reino de Dios».

TE SEGUIRÉ ADONDE QUIERA QUE VAYAS

Volvemos a los domingos del tiempo ordinario, pero no por ello las lecturas tienen menos fuerza espiritual. Hoy el evangelio nos habla de seguimiento, de sacrificio y de esfuerzo.

Todo ello tiene que ver con la libertad, con nuestra libertad. en ella y por ella fuimos creados y es uno de los mayores regalos que nos hizo Dios.

Sigamos a Jesús, en libertad, realizamos nuestra misión, en libertad. Sin libertad, dejamos de ser quienes somos. Seamos libres, con la libertad de los hijos de Dios. 

sábado, 25 de junio de 2022

INMACULADO CORAZÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

 Lc 2, 41-51

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua.
Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedo en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.
Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo.
Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.
Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre:
«Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados».
Él les contestó:
«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?»
Pero ellos no comprendieron lo que le dijo.
Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos.
Su madre conservaba todo esto en su corazón.

EL CORAZÓN DE MARÍA

No podía ser de otra manera: el corazón de María está junto al Corazón de Jesús. Juntos también en la fiesta litúrgica, que hoy celebramos.

Corazón de Madre que nos quiso ofrecer Jesús, corazón de Madre que nos ama. Madre y corazón deberían ser sinónimos.

Y lo son tratándose de María. 

SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

 Lc 15, 3-7

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos y a los escribas esta parábola:
«¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la descarriada, hasta que la encuentra?
Y, cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y, al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos, y les dice:
"¡Alegraos conmigo!, he encontrado la oveja que se me había perdido".
Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse».

EL PASTOR Y EL AMOR

En la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús la liturgia nos habla en todas las lecturas del Amor, como no podía ser de otra manera. Dios es Amor y hoy celebramos su Sagrado Corazón.

Corazón inmenso de Pastor entregado, Corazón eterno de latido salvador incansable. Un Corazón que nunca se cansa de amar, nunca se cansa de tanta entrega.

Sagrado Corazón de Jesús, haz nuestro corazón semejante al tuyo.

jueves, 23 de junio de 2022

NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA

 Lc 1, 57-66. 80

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella.
A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo:
«¡No! Se va a llamar Juan».
Y le dijeron:
«Ninguno de tus parientes se llama así».
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre» Y todos se quedaron maravillados.
Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo:
«Pues ¿qué será este niño?»
Porque la mano del Señor estaba con él.
El niño crecía y se fortalecía en el espíritu, y vivía en lugares desiertos hasta los días de su manifestación a Israel.

JUAN

Hoy celebramos el nacimiento de san Juan, el Bautista. Pariente de Jesús, precursor del Salvador. Fue muy consciente de su misión y la llevó tan al extremo que perdió la vida por ello.

Coherente, siguiendo su misión, habiendo sido fortalecido en el espíritu, dedicándose y ofreciéndose al Señor, viviendo su vida ordinaria orientado hacia lo divino.

Ese era Juan, así debemos ser. 

FRUTOS BUENOS

 Mt 7, 15-20

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuidado con los profetas falsos; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces.
Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Así todo árbol sano da frutos buenos; pero el árbol dañado da frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis.

FRUTOS BUENOS

Lo dice Jesús: todo árbol  bueno da frutos buenos. Es fácil. Seamos árboles buenos y demos buenos frutos.

No tiene por qué ser complicado. Seguimos al Amor, seguimos los mandamientos, somos misericordiosos y pacíficos... Y los frutos serán buenos.

Tenemos al mejor sembrador. Él sabrá cosechar todo lo bueno que hay en nosotros. 

martes, 21 de junio de 2022

LA PUERTA ESTRECHA

 Mt 7, 6. 12-14

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos; no sea que las pisoteen con sus patas y después se revuelvan para destrozaros.
Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas.
Entrad por la puerta estrecha. Porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos.
¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos».

LA PUERTA ESTRECHA

Entrar por la puerta estrecha supone también acoplar nuestra forma de pasar por ella. Si es estrecha, no podemos pasar "a nuestras anchas".

La puerta estrecha exige una santidad de vida, un amor incondicional, una entrega desinteresada. Así podremos pasar.

Dejemos lo que no llena, el vacío que cargamos y solo ocupa espacio en nuestra alma. Solo así pasaremos por la puerta estrecha, llenos de amor.